Buenos días!
Últimamente estoy como el tiempo, tan pronto soy una chica tranquila, apacible y con buen humor, como soy un manojo de nervios, estresada y angustiada por todo. Supongo que será por las fechas en la que nos encontramos.
Y que mejor manera de intentar paliar un poco la situación, que con un bizcocho de chocolate y avellanas. Y no es que haya escogido este fruto seco a la ligera. Lo primero por supuesto, porque combina perfectamente con el chocolate, segundo por su alto contenido en energía (muy recomendado para los deportistas) que ayuda a superar mejor la fatiga y el cansancio, su aporte de calcio y sobre todo por las vitaminas E y C que son un antioxidante natural muy eficaz. Además, gracias al Omega 3 y 6 previene el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. No me digas que este fruto seco no es casi perfecto (y digo casi porque es bastante calórico, por lo que hay que controlar las raciones diarias).

Además, es un bizcocho que me he sacado yo de la manga, es decir, que me puse a añadir cosas y al final salió estupendo, aunque como es propio, quizás lo mejoraría añadiendo 1 cucharada de cacao en polvo tipo valor para que fuese un chocolate más intenso, pero si lo quieres así, que sepas que queda delicioso, con un aroma suave y sabor ligero a chocolate.
Esto es lo que necesitas para hacer tu bizcocho.