Y que pedazo de galletas.
Jamás pensé que con solo 3 ingredientes se pudiesen hacer unas galletas tan fáciles y ricas. Es que no os exagero cuando os digo que he tardado en hacerlas menos de 30 minutos!!
Por supuesto la cantidad que llevan de mantequilla es bastante, y sobre todo, una vez hechas, reposadas y frías si te las metes a la boca de golpe, pueden parecer un poco secas, pero el sabor es tan delicioso, como a las pastas de mantequilla, que se te empieza a hacer la boca agua y ya pasan solas.
Esta vez la receta es de un blog que he descubierto hace poco, pero que me ha gustado bastante, de hecho es en inglés, y se llama
The comfort of cooking. Como ella se expresa en tazas, yo os lo voy a poner igual y al lado lo que sería en gramos. Además, yo la he variado un poco más para darle un toque a canela, que creo que le queda como anillo al dedo. Ella dice que salen 15 galletas (eso si, bastante grandes, si te fijas casi como su taza), yo en cambio las he hecho más pequeñas y me han salido unas 35.
Sin más, vamos a ver que necesitamos.